miércoles, 26 de noviembre de 2014

Poster y trailer de Jurassic World

Y para rematar el día, aquí está el poster y primer trailer de Jurassic World, que básicamente me ha parecido un cruce bastardo de Jurassic Park + The lost world + Alien resurrection, con unos CGIs que cantan por soleares y la idea de tener raptores domesticados/amaestrados, que de sólo pensarlo producen sudores fríos por la espalda.



El poster, muy sencillo;





Trailer y posters de Pan, enemisa versión en plan Peter Pan begins

Aquí os dejo el primer trailer de Pan, de Joe Wright, un acercamiento en plan Peter Pan begins a la obra de J.M. Barrie.

Avenutas, fantasía, CGI a cascoporro...



Y ahora una serie de posters sobre los personajes:





Poster de Tomorrowland, lo nuevo de Brad Bird

Aquí os dejo el poster para Tomorrowland, lo nuevo de Brad Bird, director de la estupenda Los increíbles y la superentretenida y divertida Misión:Imposible. Protocolo fantasma.


martes, 18 de noviembre de 2014

Frikismo... Reportaje gráfico de The Hobbit. The desolation of Smaug Extended Edition Target Exclusive Steelbook

Aquí os dejo unas fotillos del steel exclusivo de las tiendas Target de la Versión Extendida de La desolación de Smaug. 

Como podeis ver, un steel muy bonito, sobre todo la contra portada con Smaug.









Frikismo... Reportaje gráfico de The Third Man Zaavi Exclusive Steelbook

Os dejo unas fotillos del steelbook exclusivo y limitado de la tienda Zaavi de The third man (El tercer hombre):












lunes, 17 de noviembre de 2014

Interstellar (Christopher Nolan, 2014)



Christopher Nolan se ha ganado durante los últimos 10 años, cuando estrenó Batman Begins, el calificativo del nuevo Rey Midas de Hollywood, el niño mimado de Warner Bos ya que era de los pocos que ofrecía blockbusters de calidad, que triunfaban en taquilla pero cuyas intenciones últimas iban más allá del mero entretenimiento o el simple pasatiempo.

Si bien antes de empezar su visión del Caballero Oscuro ya había llamado la atención de Hollywood con Memento e Insomnia, sendos thrillers que, dejando a un lado el andamiaje formal de la primera y el carácter de remake de la segunda, dejaban claro que Nolan era alguien que se preocupaba de rascar aunque fuera un poco en sus personajes, de mostrar sus aristas y miserias, con comportamientos que ponían en duda la catadura moral de los personajes. Con Batman Begins empezó a llegar al cielo (perdón por la broma fácil) gracias al nuevo enfoque que le dio al personaje de Batman/Bruce Wayne, que no era otros que colocarle en un mundo realista y en un estudio psicológico del protagonista más exhaustivo, más serio y más oscuro de lo que nunca se había hecho con él en el cine.

A raíz de los monumentales éxitos de El caballero oscuro (The dark knight, 2008), Origen (Inception, 2010), una cinta de ciencia ficción original, y la conclusión de su trilogía sobre Batman con El caballero oscuro. La leyenda renace (The dark knight rises, 2012), Nolan definitivamente alcanzó el status de Dios en Hollywood. Podía hacer lo que quisiera, que Warner se lo pagaría sin rechistar y su nombre se convirtió en una marca para el gran público, algo muy raro en el caso de directores, y quizás sólo al alcance de los más grandes actualmente, como Spielberg, Fincher, Tarantino, James cameron y quizás Peter Jackson.

Y con estas, tras cerrar la trilogía sobre Batman y poner en marcha como productor el universo cinematográfico de DC con El hombre de acero, Nolan anunció que su siguiente proyecto sería Interstellar, una cinta de ciencia ficción escrita por su hermano Jonathan acerca de viajes hacia otras galaxias por agujeros de gusano, basada en las teorás del científico Kip Thorne, y que durante algún tiempo fue una película de la que se iba a encargar Steven Spielberg.

Obviamente, la expectación fue tremenda, más si cabe según se fueron conociendo detalles sobre la película como el casting, con la incorporación de Mathew McConaughey, ganador del Oscar al Mejor Actor en la pasada edición y que venía de una serie de papeles en los últimos 3-4 años (The Lincoln lawyer, Mud, Dallas buyer club, su cameo en The wolf of Wall Street y la serie de TV True detective) que lo habían propulsado al estrellato y el respeto crítico, su rodaje con cámaras IMAX, secretismo total y absoluto sobre su rodaje, la Warner poco menos que se bajó los pantalones ante la Paramount para poder entrar en el proyecto y conseguir los derechos sobre los mercados internacionales, parecía un proyecto de ciencia ficción hard, con más ciencia que ficción, y por último, unas semanas antes del estreno, se supo que Nolan consiguió que Paramount estrenara Interstellar dos días antes de su estreno general en Norteamérica sólo en analógico en unos cuantos cines (copias en 35mm, 70mm e IMAX), etc... En fin, lo que viene siendo un acontecimiento digno de verse.

Pero en estas que se publicaron el teaser y el primer trailer y yo me quedé un poco con la sensación de Bua!, ni frío ni calor, una sensación que no había tenido nunca con sus películas anteriores, que como mínimo me habían dejado con ganas de verlas. Y llegué a la conclusión de que a Nolan le había llegado su momento "Porque yo lo valgo", "Soy el rey del mundo" y que se creía lo más grande desde Kubrick y que con  esta cinta lo iba a demostrar y demás se llevaría todos los Oscar habidos y por haber, por esta película y por lo que creía que le habían ninguneado por The dark knight e Inception.

Y una vez vista la película, tengo que reconocer que Interstellar es una cinta fascinante, no redonda por algunos problemas que ya comentaré más adelante, pero fascinante en su conjunto, con algunos momentos tremendamente emocionantes, de lo mejor de la obra de Nolan, y también tengo que reconocer que el director británico es un tipo muy valiente por hacer lo que ha intentado hacer con una superproducción, y sólo por eso merece reconocimiento.

En Interstellar, la Tierra sufre un problema con una plaga que mata los cultivos y a la población por problemas respiratorios a causa del polvo, que lo recubre todo. La falta de recursos ha hecho que todo el mundo se vuelque en la agricultura. En ese ambiente, conocemos a Cooper, un antiguo ingeniero y piloto espacial y a su familia, su hijo mayor y su hija. Los 3 conviven con el suegro de Cooper. En esas secuencias, descubrimos que la ciencia ha sido erradicada y muy pocos pueden ir a la universidad ya que todos los esfuerzos van dedicados a la agricultura, algo a lo que Cooper se opone. Él es distante, y su hijo es conformista y asume sin problemas que su destino es ser granjero, algo a lo que Murphy, la hija de Cooper y el propio Cooper se niegan a ser. La química entre McConaghey y la joven Mackenzey Foy es total, y hace que la audiencia sea partícipe de esa conexión padre-hija, aunque sea a través de la "frialdad" del estudio científico, algo que Cooper no deja de inculcar en Murphy. La relación padre-hija es básica para los intereses últimos de Nolan respecto a la película, puesto que, en el fondo, Interstellar no es otra cosa que una carta de amor. 

Porque para Nolan, el amor es la mayor fuerza del universo. Ese es el mensaje de la película. De una película recubierta de ciencia ficción no apta para todos los públicos. De una película que ha involucrado a dos Estudios y 3 productoras más. De una película de 165 millones de dólares de presupuesto.

Ahí radica la valentía de Nolan. Con dos cojones. Este año se han dado dos casos de trolleo nivel "maldad máxima" contra un gran Estudio: Noé (Noah, Darren Aronofsky) e Interstellar. Y ambos casos, estaba Paramount de por medio, a la que se la han metido doblada en el mismo año. Dos veces.

Semejante mensaje, por la valentía que representa, requiere de un salto de fe (venga, otro chiste fácil) muy grande para el espectador sino le dan motivos para ello, y el director británico no es quizás el más indicado para ello, aunque creo que en esta película ha pulido mucho su estilo. Nolan se ha caracterizado por ser un cineasta frío, tanto a la hora de rodar como a la hora de el desarrollo de las emociones entre los personajes. Él tira más por los grandes conceptos e ideas más que preocuparse de que la audiencia conecte con los personajes de forma más íntima. Y sin embargo, en esta película, Nolan tiene varios momentos, en mi opinión, que son de los mejores de su obra a la hora de emocionar no sólo al espectador sino de conseguir conectarles con sus personajes. No lo consigue durante todo el metraje, pero sí que anda más fino que en otras de sus películas.
Obviamente, el peso emocional de la película está entre los personajes de Cooper y Murphy, primero de manera muy cercana, cómplice, pero algo fría debido al carácter de Cooper (algo distante y frustrado por la situación general presente y futura y por frustraciones personales debido a un accidente cuando estaba pilotando) cuando están juntos y luego en una relación que se enfría por el paso de los años por las paradojas espacio-tiempo, pero mantenida por el amor de Cooper por su hija y por la fe que tiene ella en él, aunque la marcha de Cooper la rompiera el corazón cuando era una niña.
Es verdad que la narración y desarrollo de la relación puede parecer no toda lo fluída que quizás debiera ser, pero a mí me convenció. En relación a ese tema, he leído muchas críticas respecto al personaje del hijo y su relación con Murphy y Cooper, críticas que no comparto: como comenté unos párrafos más arriba, el es un conformista (como bien le dice a Cooper durante el partido de beisbol, a él no le disgusta a idea de ser granjero; y en uno de los videos que le manda a Cooper cuando ya está en el espacio, él le dice que tiene la segunda mejor nota y que ser segundo está bien) y aunque Cooper le quiere porque es su hijo, a Nolan lo que le preocupa es resaltar el poder del amor incondicional y la fe ciega en otra persona, en este caso representada en la relación Cooper-Murphy. Además, el personaje del hijo representa la crítica de Nolan contra la involución que sufre el planeta, olvidándose de la ciencia, en una especie de vuelta al primitivismo básico de hace miles de años (tanto esfuerzo y avances para al final, volver casi al punto de partida: no una sociedad de cazadores-recolectores, pero sí a una sociedad basada única y exclusivamente en la agricultura).
Quiero destacar las interpretaciones de MacConaghey y Jessica Chastain, que en mi opinión hacen dos verdaderos papelones, nada fáciles, y que creo que son la mejor dirección de actores de Nolan junto con Ledger en El caballero oscuro. Ambos están soberbios, pero sobre todo hay dos planos fijos, uno por cada actor, y en silencio, que son estremecedores: el de Cooper rompiendo a llorar cuando empieza a ver los mensajes acumulados durante los 23 años que han pasado en la Tierra desde que bajó al planeta cubierto de agua con olas gigantescas y el de Chastain mandando su primer mensaje a Cooper el día que ella cumplía los mismos años que tenía Cooper cuando inició la misión.
Sencillamente geniales, y los pelos de punta y la piel de gallina.
Anne Hathoway está más que correcta, con su monólogo sobre el amor y su creencia que podía atravesar el espacio-tiempo.
El resto de personajes, van de lo profesional (Matt Damon como el Dr. Mann y David Gyasi como Romilly) a lo intrascendente (Wes Bentley como Doyle) al piloto automático que lleva Michael Cain como el profesor Brand. Es verdad que el papel del profesor Brand no requiere nada especial, pero se le nota que simplemente se deja llevar.

Como he comentado algo más arriba, en esta película, Nolan consigue varios de los momentos más emocionantes de su carrera, como toda la secuencia del acercamiento y entrada en el agujero de gusano o el acoplamiento de la Endurance. Ello es posible no sólo gracia al talento visual de Nolan, sino también a la música de Hans Zimmer, que vuelve a crear atmósfera en vez de melodías, como ya hizo en La delgada línea roja, y esto le sienta de maravilla a la película. La verdad es que Zimmer es un tipo que cuando quiere, se marca unos scores muy buenos, pero también es un poco perrete y se deja llevar muy a menudo por la vagancia de Media Ventures y las melodías prefabricadas.

Un par de aspectos negativos sobre la cinta:

- No sé si es por problemas a la hora de escribir el guión o bien porque ha habido material que se ha quedado en la sala de montaje, a veces la narración es algo atropellada, como el descubrimiento de la NASA y la partida de Cooper en la misión. 
Es decir, pasa todo muy rápido, aunque pensando más en la película, yo creo que se justifica en que una vez llegamos al final de la misma y conocemos el desenlace, es como si todo estuviera ya predefinido y fuera a ser así. A fin de cuentas, es el ser humano del futuro distante el que crea el agujero de gusano y muestra a Cooper dentro del teseracto que el amor puede atravesar el espacio-tiempo con la gravedad. Y ese control podría hacer que todo estuviera preparado. A fin de cuentas, esa es la gracia de la paradoja: Cooper se ve a sí mismo en el pasado desde el futuro, que es su presente. Y así podíamos entrar en buce infinito.
Aún así, creo que es algo que no creo que quede bien plasmado del todo. Aquí tirón de orejas para los Nolan Bros.

- La fotografía de Hoyte van Hoytema me ha decepcionado. Primero porque hay varios planos desenfocados o rozando el fuera de foco, lo cual en una producción de estas características me sorprende que ocurra. Minipunto negativo para el foquista y maxipunto negativo para el director de fotografía. Además, creo que hay un abuso de los primeros planos que le resta espectacularidad visual a la película. No digo que la peli no tenga sus planos molones y/o bonitos, pero sí que daba para lucirse más. Igual ha sido decisión conjunta entre Van Hoytema y Nolan esa contención visual, y si es así, lo acepto, pero lo de los planos fuera de foco es imperdonable.

De todas formas, los aspectos negativos creo que no ensombrecen a la película, ya que los valores positivos que acumula, empezando por la valentía de Nolan para hacer lo que ha intentado hacer, son mayores.

Como digo, me ha parecido una película fascinante. Puede que no perfecta, pero sí fascinante, por intenciones, por ganas de llegar más allá de lo convencional.









domingo, 16 de noviembre de 2014

El Hobbit. La desolación de Smaug (Versión Extendida) (The Hobbit. The desolation of Smaug, Peter Jackson, 2013)



Peter Jackson es un tipo listo. Después de las críticas recibidas por Un viaje inesperado, el tipo tomó nota y se encerró en la sala de montaje para dar lo que la mayoría de la gente esperaba recibir de El Hobbit: aventuras sin parar. 

Y vaya sí el Sr. Jackson las ofrece. Se pasa por el arco del triunfo la novela en algunos puntos (como ya hizo, sobre todo, en Las dos Torres), inventándose personjes como la elfa Tauriel o haciendo que personajes que no aparecían en la novela de El Hobbit pero sí lo hagan en El Señor de los Anillos, como Légolas; o enlazando tramas que conocíamos en los Apéndices e intenta unir la historia de El Hobbit con la de El Señor de los Anillos, apareciendo Sauron en Dol Guldur , por ejemplo.

Y con estos elementos y las críticas bien aprendidas de la anterior cinta de la trilogía, Jackson sale haciendo ruedas y no frena hasta el plano final.

Vaya por delante que cuando vi en cines La desolación de Smaug, lo primero que pensé en cuanto acabó fue en la versión extendida y lo bien que le vendría a la película el posible material extra respecto al corte cinematográfico, y efectivamente, así es. No sólo ahora se profundiza más en la psicología y motivaciones de algunos personajes, sino que también algunos pasajes son más fieles al libro, lo cual es de agradecer en ambos aspectos.

La película se inicia al igual que el montaje cinematográfico, con la reunión en la posada de El pony pisador en Bree entre Thorin y Gandalf, aunque aquí se extiende la secuencia con la historia de la desaparición del padre de Thorin en la batalla de Moria, lo cual define mejor las motivaciones de Thorin para emprender, en principio, su aventura hacia la Montaña Solitaria, pero también tenemos apuntes que afinan los motivos de Gandalf en ayudar a los enanos, que no quedaban muy claros hasta ahora: su interés es que los enanos recuperen su reino porque es un bastión importante y un punto básico de control de cara a un enemigo que siente que está creciendo cada vez más, dentro de una conspiración por acabar con la vida de Thorin, lo cual le hace sospechar de que un pan más oscuro y ambicioso está detrás de todo ello. Además, conocemos que Gandalf anda preocupado por el destino de varios anillos, entre los que se encontraba el del padre de Thorin, que luego descubriremos en otra secuencia extendida que está en manos de Sauron.

Ahora, la llegada al Bosque Negro es un poco más reposada, ya que vemos la presentación de los enanos a Beorn, mucho más fiel al libro, aunque el ritmo de la historia no decae, ya que tenemos la lucha con las arañas y la huída del reino elfo del bosque, en una secuencia donde Jackson da rienda suelta a su desenfreno visual, con plano largo de Bombur que es de levantarse y apludir por lo loco de todo, ese exceso visual made in Jackson, pero que hace que te lo pases pipa y disfrutes de la peli como si fueras un niño pequeño, licencias en la adaptación incluídas (salvo que sea un talibán de la obra literaria y no se acepten cambios y/o modificaciones).

Lo cual me lleva a comentar un aspecto en el que creo que Jackson es muy bueno, pero si no se controla, puede suponer un lastre para sus películas.La planificación y el montaje en sus películas, sobre todo a partir de King Kong se vuelve a veces excesiva, lo cual entiendo que no guste a mucha gente. Además, coincide con un momento en el que sus películas cada vez más se basan en el CGI. Es verdad que con The lovely bones intentó algo diferente, pero esa peli es fallida a nivel de escritura ni nunca le encuentra el ritmo a la historia, aparte de un casting erróneo, pero aún así, la libertad qe le da el CGI a la hora de planificar secuencias y movimientos de cámara a veces se le va de las manos, o parece que le gusta hacer el plano molón, por así decirlo, por la chulería de poder hacerlo. En la película que nos ocupa, es el famoso plano de Bombur, aunque toda la secuencia es un exceso en sí, a nivel visual. Es molona. Es divertida y te lo pasas bien, pero la comparas con la secuencia de las arañas en el Bosque Negro o la secuencia entre Bilbo y Smaug o la pesecución a la que somete Smaug a los enanos dentro de la montaña y te hace pensar en que Jackson es aún mejor cuando se controla y no conecta el Modo Flipado.

Respecto al texto, el guión juega a dividir la historia en dos, algo similar a lo que hizo en Las dos Torres, con Bilbo y los enanos por un lado y Gandalf por otro. Al tener dos focos de atención, el espectador es más fácil de meter en la historia, y si encima ya no necesitas presentaciones y puedes ir al grano, la sensación de aventura es total desde el principio. Es cierto que, al igual que en Las dos Torres, las licencias o variaciones sobre el libro son muchas, pero es verdad que Jackson y sus guionistas conocen muy bien la obra sobre la que están trabajando y, en mi opinión, los cambios me parecen acertados, porque creo que sé por donde van, aunque no veamos las consecuencias hasta el estreno de la última parte, La batalla de los Cinco Ejércitos. Como digo, a mí no me disgustan esos cambios porque en el fondo son fieles al espíritu y al mensaje de la novela, aunque entiendo que haya muchos fans que desaprueben completamente esos cambios.
Por supuesto, esto no se lograría si el montaje no estuviera fino, saltando de una historia a otra en el momento adecuado. Se nota que Jackson se ha tirado mucho tiempo en la sala de montaje hasta dejarlo todo fino,

En cuanto al resto de apartados técnicos, los efectos visuales sigue descansando principalmente en CGI (y algún plano cantoso se cuela en el festival), pero del que destaca sobre todos ellos el personaje de Smaug, de vital importancia que estuviera conseguido, no sólo a nivel visual sino a nivel interpretativo, similar al caso de Gollum. Y Weta consigue un dragón maravilloso, excelentemente diseñado y mejor animado, pero que sin la voz de Benedict Cumberbatch, se quedaría en nada. El tío es un actor como la copa de un pino, con una voz alucinante, donde consigue con cad ainflexión dar vida a Smaug , pero aquí se nota un aumento de los decorados reales, sobre los que los actores pueden moverse e interactuar. Destacan Bree, más por conocida por El Señor de los Anillos, la casa de Beorn pero sobre todo la Ciudad del Lago, maravilloso escenario, con un diseño espectacular, vivo, que permite a los actores sentirse más cómodos al moverse por un entorno tridimensional físico, tangible, sin tener que imaginarse prácticamente nada.

En cuanto a la banda sonora y al montaje de sonido, en esta película han respetado el trabajo de Howard Shore y no han utilizado corta-pegas de la música de El Señor de los Anillos, lo cual también demuestra que Jackson sí escucha las críticas y está al tanto de lo que se opina sobre las películas.

En cuanto al apartado actoral, al igual que en Un viaje inesperado, sobresalen Martin Freeman como Bilbo, Richard Armitage como Thorin e Ian McKellen como Gandalf. Están incomensurables en sus papeles. Se echan la peli sobre sus espaldas y tiran del carro. El resto están profesionales y tenemos como nuevas incorporaciones a esta trilogía a Evangeline Lilly como Tauriel, que es una mezcla de Arwen y Eowyn y el regreso de Orlando Bloom como Legolas, hijo del Rey Elfo del bosque.
Lilly está adorable en su papel de elfa guerrera y de carácter valiente y justo, y a Bloom se le notan los más de 12 años que han pasado desde que rodó la trilogía anillera, pero su papel no requiere de mucho y cumple sobradamente con lo que se necesita y se le pide.

En definitiva, una excelente película de aventuras, donde Jackson ha mejorado ciertos aspectos que el público criticó de la anterior película, y es un espectáculo de primer orden.